Ahuyentadores de ultrasonidos
¿Qué son los ultrasonidos?
Los ultrasonidos son ondas sonoras que tienen una frecuencia que el oído humano no puede percibir, por encima de los 20.000 Hz. Los ultrasonidos se usan en diversos campos como la medicina, industria, seguridad y control de plagas.
¿Funcionan los ultrasonidos para ahuyentar animales y para control de plagas?
Sí, funcionan.
Los animales suelen tener una capacidad auditiva mayor que los humanos. Los roedores, animales salvajes y aves tienen, en su gran mayoría, el sentido del oído mucho más desarrollado puesto que es vital para su supervivencia, para evitar depredadores, relacionarse con sus congéneres y obtener alimento.
Al detectar los ultrasonidos específicos los animales sienten una molestia en sus sistemas auditivo y nervioso y huyen de ese lugar al considerarlo hostil y peligroso.
Cada especie tiene su propio grado de percepción de los sonidos, en KhZ, y los dispositivos de ultrasonidos emiten ultrasonidos específicos para cada animal, de forma que no es lo mismo el efecto que pueda causarle a un gato que a una paloma una determinada frecuencia.
Los ultrasonidos no son dañinos para las personas
No, no perjudica a las personas ni a su salud.
Pueden tener efectos adversos si la persona está expuesta a frecuencias muy altas, durante horas, a muy poca distancia. Si eso sucediese podría provocarle dolor de cabeza, presión o zumbido en los oídos.
¿Cuándo no funcionan los ultrasonidos para animales?
Los ultrasonidos son un sistema eficaz, económico y ecológico para ahuyentar animales. Se deben usar de forma correcta para que sean útiles.
Vamos a enumerar los casos en los que NO funcionan:
- Usar la frecuencia incorrecta: cada animal siente molestias a una determinada frecuencia KhZ. Si usamos la frecuencia incorrecta no funcionará.
- Obstáculos: las ondas no traspasan las paredes, ventanas, puertas, techos, troncos, ramas, setos, verjas etc. Si instalamos el aparato en zonas no diáfanas, no funcionará.
- Distancia: los sonidos ultrasónicos no son útiles a más de 10 metros. A mayor distancia no afectan a los animales. A medida que las ondas se propagan en la distancia, pierden intensidad (como la voz humana). El aparato tiene que enfocar al animal o plaga, en su zona de paso, y además, el sensor tiene que detectar la presencia del animal. Si no, no funcionará.
- Atrayentes: si hay alimentos expuestos de una forma clara prevalecerá el instinto de alimentación sobre la molestia o riesgo que les causa el ultrasonido.
- Nidos: si hay nidos no se irán. El instinto de supervivencia y protección está por encima de las molestias causadas por los ultrasonidos.
Así pues, deberemos usar frecuencia correcta, a la distancia idónea, enfocando al animal, sin obstáculos, atrayentes ni nidos.
¿Qué aparato elijo?
Cada situación es única. Antes de elegir un dispositivo que tendrá que responder a varias preguntas:
- ¿Conoce las zonas de paso?
- ¿Qué tipo de animal que queremos ahuyentar?.
- ¿Hay obstáculos? ¿Atrayentes? ¿Nidos?
- ¿Tiene facilidad para cambiar las pilas?
- ¿Frecuencia continuada o sensor de movimiento?
- ¿Aparte de ultrasonidos queremos incorporar sonidos o flash?
Le recomendamos que consulte con nosotros.








